Wolverine, transgrediendo al héroe

*Por Federico Lartigue Debián.
@FedeLartigue

En la década de los ´80 comenzó a explotarse un nuevo perfil de héroe en series de televisión y películas. Atrás quedaba la imagen del valeroso paladín con una conducta intachable y plagada de nobleza. En esos años, series como “Brigada A” o “Sledge Hammer” nos mostraron héroes que desobedecían las reglas, eran indisciplinados y, muchas veces, hasta fugitivos de la ley. El rol del villano había reconfigurado el del intrépido protagonista y los cómics no escaparon de ello.

El superhéroe tradicional es pulcro, educado y cortés. No dice malas palabras, no bebe, ni fuma. Este estereotipo solía reforzar los parámetros tradicionales de educación, respeto y disciplina, y era el perfil del “héroe” en todo relato de ficción. Uno de los primeros personajes del mundo del cómic en romper con el verosímil de héroe clásico y sumarse a este nuevo estilo de lucha contra el mal fue Wolverine, también conocido como Guepardo, Lobezno o Arma X.

Creado en 1974 por Len Wein, Herb Trimpe y John Romita, tuvo su primera aparición en “The Incredible Hulk” nº 180. Un año después se unió a los X-Men cuando Tormenta lideraba el grupo y unas décadas más tarde a formó parte de “Los Nuevos Vengadores” y “Alpha Flight”. Su principal poder es su sistema inmunológico altamente desarrollado, gracias a este logra sanar cualquier tipo de enfermedades y heridas mortales; tiene un olfato similar al de los caninos con el que logra captar cualquier rastro. Además posee un esqueleto recubierto de adamantium (una aleación de metal indestructible según Marvel Cómics) que refuerza sus garras. También es especialista en combate cuerpo a cuerpo y tiene un temperamento “explosivo”.

Wolverine rompe con el legendario esquema del superhéroe norteamericano: fuma habanos, maneja una Harley, es desprolijo, grosero y no pierde oportunidad en burlarse de sus enemigos y compañeros, en especial de Cíclope (Scott Summers) con quien tuvo una cierta rivalidad en todas las adaptaciones de la historia. Esta personalidad de “chico malo”, rebelde y agresivo colocó al monstruo de garras entre los mejores personajes de Marvel Cómics, llego a vender tanto como Spiderman e Ironman, y no solo por ser el agresivo del grupo que consiguió tanta popularidad. Logan es un fiel compañero que no duda en enfrentarse al más mortífero de los villanos por defender a sus compañeros y a quien lo necesite.

Su primera participación en la pantalla chica fue en “Spiderman and his Amazing Friendo” en 1983 pero realizó un protagónico en “X-Men, the animated seriens” por vez primera en 1992. Esa fue la inicial serie animada de La Patrulla X, donde los guionistas le dieron una identidad rebelde, solitaria y trasgresora. Luego, en 2000 apareció en la serie “X-Men Evolution” con un perfil similar de “muchacho rudo” pero también de docente en la escuela del profesor Charles Xavier. Más tarde en 2007 en “Wolverine y los X-Men” adoptó el rol de líder del equipo. Su personalidad del personaje fue más tolerante, compasiva y sabia que en sus otras versiones.

En el cine fue uno de los protagonistas de la primera película del equipo de mutantes en el año 2000 y sus secuelas. En 2009 tuvo su propia película en “Wolverine, Origins” protagonizada por Hugh Jackman.

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